El fin de semana de la séptima fecha del año tuvo sabor agridulce para Leo Cunioli, que fue competitivo en la primera de las dos finales de la Clase B pero no pudo redondear el resultado esperado en la primera de ellas y pudo tener revancha en la segunda, peleando por el triunfo y con buen rendimiento.
Un repaso general de todo, reparando y reemplazando algunas piezas que tuvieron inconvenientes en plena carrera fueron los trabajos realizados por el propio piloto y su padre, los encargados de la atención del Fiat 600 que lleva motorización de Sebastián piripi Lepera.
«Estamos trabajando en los detalles finales del auto, ya se repasó todo en lo que respecta al chasis y el motor, restando solamente unos trabajos en la parte trasera que está haciendo mi papá y que van a estar terminados en estos días. Estamos en un buen nivel, el auto funciona muy bien y vamos a intentar ganar, pero siempre lo importante es sumar, ya sea para nosotros como también para la categoría» señaló Leo, uno de los ganadores de la temporada que va por otro triunfo dentro de la Clase A.
