Si lo soñaba o lo idealizaba tal vez no salía de la manera que salió, pero no deja de ser un sueño cumplido el de Cristian Bertoldi, quien en el día de su regreso a la Clase A se llevó de regalo un podio para inflar el pecho y saber que es posible, que con trabajo y mucha pasión se puede tener un resultado acorde a lo que se piensa cuando se pone el auto en pista.
Matias Buonanduci fue el artífice del armado de este auto que tuvo la mano de Matias Pellegrino, de Javier Camardella y de todo el grupo que nunca dejó de hacer algo en este largo receso, trabajando en casa detalle para dar este salto de calidad que se evidenció desde que se puso en pista el auto en los entrenamientos previos del día viernes.
«Estoy feliz y muy agradecido con todos los que hicieron posible que pueda cumplir este sueño de volver a correr, de poner en pista el auto después de tanto trabajo y cerrar el fin de semana con un podio. Si lo soñaba así capaz que no salía de la misma manera, pero se dio y ahora trabajamos para la continuidad, con mucho sacrificio y esfuerzo, agradeciendo a Matías Buonanduci que armó un auto increíble, a Diego Fiumara por el motor que nos entregó, a Matías Pellegrino y a Javier Camardella que trabajaron mucho en todo lo que tenían que trabajar, a Horacio Corso por la caja, al negro Mario que también es parte de todo esto y muy especialmente a mis viejos que son los que siempre están, los que siempre apoyan y nunca me dejaron caer. Vamos por más, esto recién empieza» expresó Cristian, que volvió para quedarse y trabaja para seguir adelante.
