Nicolás Álvarez regresó a la Clase A en Dolores y se mostró competitivo con un auto completamente renovado que estuvo a la altura de lo esperado por el propio piloto y su equipo, ratificando ese gran funcionamiento en el regreso a Buenos Aires donde cerró la competencia de pilotos titulares ocupando el último escalón del podio.
A lo largo de la competencia ganó y perdió lugares pero siempre se mantuvo en el pelotón de punta, lo cual comenzó a mostrarse desde los entrenamientos y la clasificación donde se ubicó en las primeras posiciones y por ello largó en las primeras filas para ser protagonista estelar de la competencia gracias al trabajo de Diego Fiumara en el motor y de Carlos Guille en el chasis, conjunto que lo asiste en esta vuelta a la categoría.
«Una alegría volver al podio y haber sido competitivos corriendo de igual a igual con Nico Rossini y con cada uno de los que peleamos cada puesto. Se trabajó mucho en el auto y se invirtió mucho también para que no le falte nada, por eso esta alegría es compartida con todo el equipo, con la familia, con mis hijos que siempre acompañan y con todos los que nos dan una mano para poder estar nuevamente en carrera. Agradecido con todos, con Diego Fiumara que hizo un motor increíble que es un rayo, con Carlos Guille que hace un trabajo fantástico en el chasis y con los sponsors que nos apoyan siempre para que todo el trabajo previo tenga estos resultados. Una pena no poder redondear en la carrera de invitados, pero estamos en el buen camino y hay que seguir así que es lo que nos va a dar muchas alegrías « resumió Nico tras su regreso al podio en la Clase A con una gran actuación.
