Nicolás Ramírez arrancó el año de gran manera, dominando la clasificación, ganando la serie única de la Clase A bajo la lluvia y ocupando el último escalón del podio en la competencia final, donde tuvo una intensa, atractiva y espectacular lucha en el desarrollo, la cual dejó conclusiones sobre los trabajos a realizar de cara a lo que viene.
El subcampeón de la temporada pasada fue realizando distintas tareas junto a Sergio Cosentino, su preparador y compañero de binomio en este torneo, haciendo foco en algunos cambios en las suspensiones para dar ese salto que lo deje permanecer en el lote de candidatos al triunfo, pero con el objetivo de sumar para el campeonato y esperar que la victoria llegue en su justo momento.
«Arrancamos el año muy bien, peleando adelante y con un buen funcionamiento general pero con algunas cosas para corregir, detalles en los que estuvimos trabajando en estos días para poder estar en el mismo nivel y mejor aún. Sabemos que tenemos un auto competitivo y vamos a seguir trabajando para mantenernos ahí arriba y pelear nuevamente el campeonato, agradeciendo especialmente a Sergio Cosentino por todo el trabajo que hace en el auto, a mí viejo por ser el artífice de estar otro año más en carrera y a todos los que nos dan una mano para seguir» explicó Ramírez, de gran arranque de año y trabajando para seguir siendo protagonista como en cada fecha.
