Uno de los regresos destacados que tuvo la Clase A fue el de Nicolás Rossini, ausente junto a su padre Rubén en el comienzo del año, pero volviendo de gran manera en la doble fecha que compartió con su binomio y logrando buenos parciales para cerrar el domingo con dos quintos puestos, lo que significa una buena cosecha de puntos en función del campeonato.

Si bien el resultado final es importante, el balance general es positivo pero se sigue trabajando  ya que se sacaron importantes conclusiones sobre que tipo de labores se llevarán a cabo de cara a lo que resta del campeonato, ya sea de parte de Dani Villa en el chasis y de Diego Fiumara en lo que respecta al motor.

«Tuvimos un fin de semana donde el auto tuvo un buen funcionamiento pero todavía tenemos que trabajar un poco mas para estar en el nivel que pretendemos. Es una alegría poder volver después de mucho tiempo y somos conscientes  que este no es el auto que utilicé siempre y que de a poco lo vamos mejorando. Dani Villa hará lo suyo en el chasis, las suspensiones y la caja, mientras que Diego Fiumara va a repasar el motor con el objetivo de poder dar ese salto de calidad y estar mas competitivos en las próximas carreras» sostuvo Nico, que ya piensa en la próxima fecha y nuevamente compartiendo la conducción con su padre Rubén.