Luego de su regreso a la Clase B en Dolores Jonathan Rincón no fue de la partida en el autódromo de Buenos Aires por estar en pleno trabajo en el Fiat 147 para solucionar distintas cuestiones que se fueron encontrando y que hicieron que tenga que darle exclusiva atención, ya sea en el chasis como en el motor.

Todas esas labores llegaron a su fin y por estas horas solamente restan los detalles finales de alineación y contrapesado, aunque también se planifica una prueba en el banco de rodillos para dejar todo en condiciones de saltar a la pista y allí buscar la puesta a punto ideal y definitiva.
«Volvemos en esta fecha luego de haber trabajado mucho en el auto para corregir muchas cosas que fuimos encontrando en la carrera de Dolores, ya que fuimos con un repaso general del auto pero necesitábamos mucho más trabajo que es el hicimos ahora, tanto en el motor como en el chasis. Confiamos en que lo hicimos nos dará el resultado esperado y esperamos poder disfrutar del fin de semana junto a todos los que nos acompañan siempre, usando esta carrera y las próximas como prueba y trabajando para encontrar la puesta a punto ideal. Sabemos cuál es nuestro objetivo y nos enfocamos en eso, agradeciendo a mí familia por el apoyo de siempre, a mí viejo y a todos los que colaboran y dan una mano para que podamos poner en pista el auto nuevamente» manifestó Jonathan, de regreso en la Clase B con renovadas expectativas y mucho trabajo en el Fiat 147