Después de una prolongada ausencia Javier Bussetti regresó a la competición con su Fiat 600 que prepara en su propio taller, renovado en estética, con nuevos trabajos en el chasis y el motor y abriendo una nueva etapa en la categoría como desde hace tiempo desde su debut.
El piloto – preparador de Longchamps tuvo un buen fin de semana, siempre de menos a más y logrando el resultado final de ver la bandera a cuadros y tomar referencias para seguir trabajando para ser cada vez más competitivo.
«Tuvimos un buen regreso, se pudo girar todo el fin de semana y fuimos avanzando y progresando en cada salida a pista, pero lo importante es que volvimos con todo en condiciones para seguir trabajando, repasando el auto completamente y retocando lo necesario para que funcione cada vez mejor. Gracias a los muchachos del equipo y del taller por el apoyo y el trabajo y a todos los que siempre de alguna manera nos dan una mano» sostuvo Javier, de regreso en la Clase B para quedarse con su estructura y su apuesta a la categoría.
