Ariel Márquez volvió a la Clase A sobre el final de la temporada y lo hizo a bordo del Fiat 600 que condujo Julián Prado, unidad que adquirió y con la que reemplazó a su auto que se encuentra en proceso de recuperación, comenzando una nueva etapa en la cual el trabajo se acrecienta.
Apenas un par de competencias pudo disputar para adaptarse al nuevo auto, trabajando también en el receso en una positiva prueba para dejar bien sentada la base del trabajo de cara al inicio del nuevo campeonato.
«Luego de la última carrera programamos una prueba junto a Jonathan Baldinelli y se trabajó mucho para encontrar una buena puesta a punto que nos permita ser competitivos como lo fuimos siempre. La información que obtuvimos fue importante y tanto Dani Villa como Marcelo Scordia ya están trabajando en lo suyo para que arrancar de la mejor manera, totalmente renovados y con las mismas ganas de siempre. Gracias una vez más a ellos por todo el trabajo que hacen para que el auto funcione de la mejor manera, a la familia por el apoyo permanente y a los que nos dan una mano para que estemos corriendo. Vamos por un buen año y el compromiso y el trabajo es para lograr ese objetivo» señaló Ariel, con todo el optimismo para comenzar un nuevo año en la categoría.
