Luego de su ausencia por tres tempordas dentro de la Clase A, Carlos López analiza lo hecho en su regreso a la divisional con el Fiat 600 que atiende con su propio equipo, en el que se trabajó intensamente para hacer realidad su vuelta a la actividad y en el que continúan las labores de cara a lo que será la próxima competencia en la que estará nuevamente en pista para seguir la evolución propia y del auto.
Mas allá del repaso general de caja, frenos y de cada elemento tal como se hizo para la vuelta, los trabajos apuntan a ir mejorando de manera progresiva y con la meta de ser cada vez mas competitivos en la exigencia actual de la categoría, la que sube la vara bien alta de acuerdo a la evolución constante que va teniendo año a año con sus pilotos y equipos.
«Después de finalizada la carrera analizamos lo hecho y el saldo es muy positivo, ya que volvimos después de tres años y el auto respondió muy bien a lo que hoy exige la categoría y mas teniendo en cuenta que revisamos todo para que no se caiga nada como decimos habitualmente y el objetivo se cumplió tal como lo pensamos. Fuimos de menor a mayor durante cada salida a pista y veníamos haciendo una carrera correcta hasta que un toque a dos vueltas del final nos dejó fuera de carrera. De todas maneras esamos conformes con el funcionamiento del auto, sabiendo donde trabajar para mejorar y a eso apuntaremos para esta próxima carrera para estar mas adelante y seguir progresando. Hacemos un esfuerzo grande para estar en pista nuevamente y es justo agradecer a quienes también tienen gran participación en todo esto como mi hermano Víctor que trabaja en el chasis, Rodolfo Fariña en el motor, mi socio Rodolfo, Padilla, Zanoni, Martín, Rabanito, a Yamila que me banca todo siempre y a la gente de Supermercado El Luchador que nos da una mano para estar presentes. Seguimos apostando a la categoría y vamos por mas, trabajando para tener continuidad y seguir adelante» resumió López, de regreso en la Clase A y proyectando lo que viene a puro trabajo.
