César Álvarez tuvo in fin de semana de buenas y malas y penó con la rotura del motor en la serie única de la Clase B, largando la final desde el fondo de la grilla y arribando décimo a la bandera a cuadros.
Ese resultado le permite cargar pilas en función de la continuidad del campeonato y trabajando en la recuperación del elemento dañado, siempre con el trabajo intenso de Dani Villa en el chasis que hace lo suyo para tener el mejor funcionamiento del auto.
«El motor se rompió en la serie y venimos de una doble serie de roturas seguidas que nos están complicando, pero no bajamos los brazos y la seguimos peleando fecha a fecha. Llegar entre los diez primeros es positivo porque se pudo mostrar que el equipo trabaja y pone todo para que el auto sea competitivo mas allá de todo. Gracias a ellos por el trabajo y a quienes hacen posible que podamos correr» indicó César que busca consolidarse definitivamente en esta temporada.
