Nicolás Rossini arrancó el año con un buen funcionamiento en carrera, pero complicado en la previa luego de un incidente en el segundo entrenamiento donde se encontró en pista con Hernán Surra, resultando de ese encuentro la imposibilidad de continuar la actividad sabatina para ambos protagonistas y debiendo largar desde la última fila en las dos finales del día domingo.
En la primera de ellas avanzó de manera sostenida hasta llegar al quinto lugar, superando autos de manera constante, ganando y perdiendo en cada batalla librada por un puesto y sumando importantes puntos en el primer compromiso de la temporada. En la segunda competencia escaló hasta llegar a posición de podio, definiendo en una apretada maniobra con Diego Domínguez la posibilidad de ocupar un lugar allí, quedando fuera de competencia cuando ingresaba en el último giro, quedando finalmente séptimo y sumando algunas unidades aunque no las que esperaba.
«Empezamos muy complicados el fin de semana, el toque con Hernán Surra fue totalmente desafortunado pero ambos autos se rompieron bastante y hubo que trabajar hasta horas de la madrugada para poder largar el domingo y desde el fondo por no clasificar. Dani Villa hizo un trabajo increíble y terminó el auto casi sin dormir para que estemos en la grilla, quedando demostrado que el auto tiene un gran funcionamiento pese a las circunstancias de carrera. Ya estamos pensando en la próxima, el equipo ya trabaja en eso, reordenando todo para ir a pelear por la victoria y pensando seguir sumando para el campeonato. Una vez mas el agradecimiento para Dani Villa y todo su equipo por el increíble trabajo que hicieron luego del golpe, para Fabián Catalano por el motor que siempre nos entrega y para todos los que apoyan incondicionalmente este nuevo año dentro de la categoría» explicó el subcampeón de la clase A, que tendrá revancha los días 23 y 24 de abril cuando la categoría regrese a Buenos Aires.
