En la última carrera de la pasada fecha Martín Maldonado se vio involucrado en un toque donde su Fiat 147 terminó muy dañado y por ello no pudo lograr el resultado esperado, retrasandose y quedando relegado con el auto muy dañado en el lateral derecho, donde recibió el impacto en todo ese sector.
Un intenso trabajo de recuperación realizado por Luciano De Lillo dejó el auto en excelentes condiciones nuevamente desde lo estético y estructural, restando el armado y un control de algunos elementos como el motor que será colocado nuevamente a la brevedad para poder ser de la partida en el «Gran Premio Signotel» que cerrará el año deportivo de la Clase B.
«Después de lo ocurrido en carrera donde nos llevamos el auto bastante golpeado se desarmó todo y rápidamente se comenzó con los trabajos de chapa y pintura que ya están terminados y resta el armado y algunos detalles finales para poder estar nuevamente en pista, sumando experiencia y completar estas últimas carreras que nos sirvieron mucho como aprendizaje. Estoy muy agradecido con Javier Bussetti y su equipo por todo el trabajo realizado para cumplir este sueño. Vamos con todo a la última para seguir mejorando y sumando para el campeonato» señaló uno de los debutantes de la Clase B que cumplió con sus objetivos y se afianza en la categoría.
