Con apenas una presentación en la Clase B y alguna prueba realizada Stéfano Torrese regresa en última del año para sumar experiencia y adaptarse mejor al Fiat 147 con el que arrancó su ciclo en la categoría y que comparte con Esteban Anselmo.

En su ausencia desde la fecha que compartió con su binomio se trabajó en el auto con el objetivo de mejorar su funcionamiento y de que ambos pilotos se sientan cómodos al manejarlo, tomando esta última competencia del año como base de lo que será el trabajo en 2023, año en el que aspiran a tener continuidad.
“Volvemos en esta fecha para cerrar el año con nuevos trabajos en el auto y con la posibilidad de trabajar en pista para mejorar el funcionamiento del auto y adaptarnos mejor a su manejo. Nos dimos cuenta de que había muchas cosas para mejorar como la suspensión y en eso trabajamos, al igual que en el motor que lo hicimos de cero junto a Enrique Bustos. De esta carrera sacaremos las conclusiones de todo lo hecho y será la base del trabajo de cara al año próximo, donde buscaremos tener continuidad pero mas consolidados y trabajando para ser protagonistas. Agradecimiento especial a Enrique Bustos que nos dio una gran mano con el motor, a Balestrini, a Nino Corbalan, a mi viejo, a toda la familia Anselmo, a Migue mi mecánico y a todos los que hacen posible que el auto este en la pista” expresó Stefano, de regreso en la Clase B en el “Gran Premio Coronación”.