Nicolás Persiani llevó adelante una muy positiva e importante prueba en Buenos Aires para disipar dudas y trabajar en la puesta a punto del Fiat 147 que se prepara en su taller de Lanús, unidad con la que volverá a la actividad en la próxima fecha con importantes cambios.

La prueba se desarrolló en el autódromo porteño y tuvo un gran resultado, ya que se fue mejorando el equilibrio del auto y el propio piloto fue tomando confianza para bajar sus registros y acercarse al ideal pretendido, finalizando los ensayos por problemas con la caja de velocidades que están siendo solucionados por estas horas.

«Estuvimos trabajando en el taller y en pista, con una muy buena prueba que nos dejó conformes porque mejoramos mucho el comportamiento del auto y desde lo personal poco a poco me voy sintiendo cada vez más cómodo. Si nos alcanza el tiempo vamos a hacer una prueba más y de ahí a la carrera con la caja nueva y con todo bien repasado. Gracias a los que nos dieron una mano en la pista, a mí papá, mí hermano, a Carlos Juncal y José Bonanno que estuvieron haciendo el aguante y son parte de este proyecto» señaló Persiani, que le pone segunda a esta nueva etapa en la categoría.