En su año de regreso a la Clase B Mariano Gelabert no pudo completar el año por cuestiones presupuestarias y mecánicas, ya que la rotura del motor a poco del final del campeonato obligó a parar, recapitular y trabajar en función del año próximo, donde espera tener continuidad y una estructura mejor armada ya que contará con un nuevo motor y nuevos trabajos en el auto para ser mas competitivo.

Por estas horas resta banquear los dos motores que se armaron durante el receso y terminar detalles mínimos de cara a la apertura del año, contando como siempre con el trabajo de su tío Gustavo en lo que respecta al chasis y la preparación de su padre Miguel en los motores que se utilizan, apuntando a seguir siendo protagonistas e integrar el selecto grupo de punta de la divisional que es cada vez mas grande.

“Desde que corrimos la ultima carrera el año pasado no dejamos de trabajar para ser cada vez mas competitivos y tener un auto acorde a lo que hoy exige la categoría. Se trabajó mucho en los dos motores que tendremos este año y nos queda solamente banquearlos, mientras que en el chasis se hizo un repaso general y se cambiaron algunos elementos para arrancar el año de la mejor manera. Seguimos trabajando en el presupuesto y los amigos de Central Caballito nos han renovado la confianza para poder apuntar a tener continuidad, el gran objetivo de todo este grupo que tanto trabaja para que estemos carrera a carrera. Gracias como siempre a mi familia, a mi viejo, mi hermana, mi tío, mi esposa, mi primo Agustín, a la familia Falcone y a los amigos que siempre están y acompañan esta movida. Vamos por un gran año y trabajamos mucho para que así sea” manifestó Mariano, apuntando al regreso a la Clase B totalmente renovado y con el gran objetivo de pelear adelante durante toda la temporada.