Un histórico de la categoría como Eduardo Liberatto regresó a la Clase A en la quinta del año y cumplió su objetivo de ver la bandera a cuadros, disfrutar con amigos del fin de semana y volver a poner en pista el Fiat 600 que atiende en su propio taller.

Cómo es habitual su trabajo comprende clasificación y carrera, donde pone lo ejor de si para poder completar el recorrido, sumar para el campeonato y disfrutar de cada vuelta, ya que es su habitual manera de mantenerse vigente y ser parte de los animadores habituales de la categoría.
“Después de varias carreras pudimos volver a estar presentes, con una repasada general al auto y dejando todo en condiciones para correr y hacerlo como siempre lo hacemos. El motor lo hicimos nuevo hace poco y simplemente había que revisar que todo estuviera bien, caja, frenos, suspensiones y a la pista. Cumplimos el objetivo, dimos todas las vueltas, pasamos un lindo fin de semana con los amigos que siempre ayudan y ahora a seguir trabajando para estar de nuevo en la próxima si es posible” indicó Eduardo, el más  experimentado de la categoría y el gran referente de la Clase A con su ejemplo permanente.