Ausente en la primera fecha del año en Buenos Aires Cristian Carrozzo ya se frota las manos pensando en el regreso a la Clase A con el Renault Gordini, unidad que llega totalmente renovada en cuanto a los trabajos realizados en la estructura, cambiando posición de manejo y otras modificaciones que apuntan exclusivamente a la pelea por los primeros lugares dentro de la divisional para el piloto de San Francisco, Córdoba.
Desde fines del año pasado el auto pasó a manos de Matías Buonanduci, quien es el responsable de las tareas realizadas y lo será de la atención en pista, mientras que el padre del piloto sigue a cargo de la motorización y del trabajo en la caja de velocidades como lo hizo siempre, aunque ahora sin la atención integral como lo hacía habitualmente.
«Volvemos en la segunda del año con mucho trabajo en el auto, con importantes modificaciones y apuntando a pelear adelante y a ser protagonistas en el campeonato. Hicimos varias reformas como el cambio de posición de manejo y otros trabajos importantes en el chasis que nos hizo Mati Buonanduci para dar ese salto que tanto venimos esperando, mientras que mi padre está abocado al motor y otras cosas para crear un conjunto que nos permita encontrar ese equilibrio y buen funcionamiento general que tanto buscamos desde que pusimos el auto en pista nuevamente. El Renault puede ser competitivo y trabajamos fuerte para demostrarlo, asi que vamos con muchas ganas y con todas las expectativas de estar donde nos merecemos después de tanto trabajo e inversión» aseguró Carrozzo, que pondrá en pista el único ejemplar del rombo para darle batalla a la legión de Fiat 600.
