Si bien uno de los integrantes del binomio regresa a la Clase B, la realidad indica que Esteban Anselmo y Stefano Torrese hacen su debut en la divisional estrenando un flamante Fiat 147 en el que se trabaja intensamente para terminar sus detalles finales y que pueda ser de la partida, haciendo su presentación en la próxima carrera que será ni mas ni menos que el «Gran Premio 50 Años».

Esteban Anselmo, propietario de la unidad, regresa a la categoría luego de mas de diez años y en esta oportunidad también estrenando una flamante unidad que se construyó en su propio taller y en este caso durante la misma cantidad de años que hace que dejó de correr, es decir que luego de once temporadas este auto conocerá la pista y será el fruto de todo el esfuerzo propio y también de la familia Torrese, quien se comprometió con el proyecto y hoy es parte fundamental del mismo con su labor para la terminación de los trabajos a realizarse.

«Luego de muchos años podemos cumplir un viejo anhelo, un objetivo conjunto con la familia Torrese que es poner en pista este flamante auto que nos llevó años construir y armar, pero que ya podemos empezar a palpitar su estreno. Desde hace tiempo esperamos este momento ya que hace varios años dejamos de correr en la categoría y comenzamos a trabajar en este auto, que por distintas circunstancias se demoró pero que hoy gracias al trabajo de la familia Torrese, de Ricki, del oso y de Stefano podemos tenerlo en condiciones de salir a pista. Sin ellos esto no hubiese sido posible, por eso el agradecimiento para todos los que tienen su parte, para Mamá, Papá, mi esposa, mis hijos, Oscar Borsani, mi hermano Maxi Anselmo, «Pachi» Costello, Roke, Claudio Risuleo, Gabriel Marello, Fernando Re, Santiago Re, Ricky Torrese, Oso Torrese, Stefano Torrese, Fede, Jony, Ale Anselmo, Carlos Anselmo, Enrique Bustos, Miguel Lazar y Gustavo «terremoto» Gelabert por la mano con el banco de pruebas. Gracias a todos por la mano enorme para hacer esto realidad y vamos a trabajar en lo que nos queda para estar en la carrera de los 50 años comenzando una nueva etapa de adaptación y aprendizaje, pero sobre todas las cosas trabajo y desarrollo del auto» sostuvo el piloto de San Martín de 36 años, que junto a Stefano Torrese formarán un nuevo binomio que llega para quedarse.