Pasó el primer capítulo del año para Mateo Moralli, el cual marcó su regreso a la Clase B luego de un año fuera de las pistas y sin la cuota de fortuna esperada para redondear un fin de semana ideal en el regreso, pero dando vuelta la página y pensando en lo que viene con las mismas ganas de siempre.

La rotura de la caja de velocidades en la primera final y el distribuidor en la segunda producto de un toque, condicionaron el fin de semana en materia de resultados, aunque las conclusiones son positivas luego del trabajo hecho por el equipo para poner el auto en pista y ser competitivo.

«Si bien los resultados no acompañaron por distintas circunstancias de carrera nos llevamos un buen balance del funcionamiento del auto y del trabajo que tenemos que seguir haciendo para estar donde queremos estar. La caja en la primera final y el distribuidor en la segunda no nos dejaron redondear el fin de semana, pero estamos en un camino por el cual los resultados llegarán ya que Sebastián Di Bella está haciendo un trabajo excelente y Adrián Rodriguez en el motor también, por eso tenemos la tranquilidad de que vamos a estar bien y ya trabajamos para la que viene, controlando amortiguadores, chasis y haciendo un service al motor para que todo esté en orden y en Buenos Aires seamos protagonistas. El agradecimiento para el equipo, para mi familia por su apoyo y para todos los que dan una mano y hacen posible que sigamos adelante» señaló Mateo, que ya piensa en la segunda del año con todas las ganas de seguir sumando experiencia.